Plantea educación y empleo para disminuir trabajo infantil


Plantea educación y empleo para disminuir trabajo infantil

Para erradicar el trabajo infantil se requiere facilitar el acceso a la educación de la población adulta y oportunidades de generación de ingresos para hogares pobres o vulnerables.


Así se plantea en el boletín del Observatorio de Políticas Sociales de la Vicepresidencia de la República, bajo el título de “Trabajo infantil y bienestar social en la niñez”.


La publicación analiza diversos estudios sobre el trabajo infantil en los cuales sale a relucir que las dos principales causas para que los niños trabajen son el estrato socioeconómico y el nivel educativo de los padres, lo que indica que cualquier política pública debe ir hacia más educación y empleos dignos.


Y es que si el jefe o jefa de hogar posee un empleo o fuente de ingreso digno en el que obtiene una remuneración adecuada para el sostén de la familia, los niños y adolescentes no tendrían la justificación de trabajar para su subsistencia.


Cita que la mayoría de niños y adolescentes que trabajan terminan desertando de la escuela mientras que aquellos que estudian y trabajan a la vez, el trabajo significa una interferencia en su capacidad de aprovechar las oportunidades que les brinda el ámbito educativo.


Al analizar datos de la Encuesta Nacional de Fuerza de Trabajo (ENFT) del 2016, señala que de los jóvenes entre 14 y 17 años que trabajaban y estudiaban, solo el 64.52% permanecían estudiando, en contraste con los jóvenes que no trabajaban, ya que el 91.44 % se mantuvo en la escuela.


Según la ENFT, al 2016 había 82,558 niños y adolescentes de 5 a 17 años en algún tipo de trabajo.
En cuanto al ingreso familiar, como es uno de los factores que determina la incidencia del trabajo infantil, destaca que a medida que van aumentando los ingresos familiares disminuye el porcentaje de niños que trabajan y estudian a la vez.


“El trabajo infantil se presenta muchas veces, por lo tanto, como una estrategia de supervivencia, donde los NNA (niños, niñas y adolecentes), por iniciativa propia, aportan a los ingresos del hogar con su trabajo, o bien son enviados a trabajar por sus padres o tutores”, expresa la publicación.


Intervenciones. En el estudio se reitera que el trabajo infantil afecta al pleno desarrollo de los niños y niñas y en la adolescencia. También interfiere en el desarrollo de sus capacidades, manteniéndolos estancados en un oficio o fuente de ingreso que a largo plazo tiende a repercutir negativamente en la movilidad social del individuo.

Señala que para un mayor impacto de las acciones para erradicarlo se requiere actualizar las fuentes de información adecuadas, por lo que sugiere actualizar estadísticas sobre el tema.


También ejecutar políticas focalizadas, adaptándose a las necesidades de cada región y que se trabaje en el cambio de patrones culturales sobre los límites que deben existir en la asignación a los niños y adolescentes de trabajos domésticos o de ayuda en una empresa familiar.



Compartir Publicación: